Hoy, sentado en casa haciendo tarea, volví a sentir la tranquilidad que proporciona el logro de los objetivos en la vida. El día de ayer presenté los avances del Trabajo de Tesis que me habían sido solicitados, quitándome una enorme carga de encima y, de paso, alcanzando un estado parcial de tranquilidad y felicidad.
El tiempo y los planes no son enemigos. Muchas veces, el mismo tiempo dicta la dirección de nuestros planes, sin embargo, el detalle se encuentra en ponerle nuestro toque a las acciones que emprendamos. Es cierto, querido lector, que el tiempo no espera para hacer planes, puesto que éstos se hacen sobre la marcha y, a pesar de ello, esto no nos niega la dicha de disfrutar lo que hagamos. Las olas del mar no esperan a que el surfer se acomode, no obstante, él puede sacar el mejor provecho de ellas siendo creativo, disfrutando el viaje y sorteando las dificultades.




