El sábado 27 de Febrero de 2010, en punto de las 9 de la noche, mi familia y yo nos vimos envueltos un percance automovilístico, en el municipio de Zinacantepec, a unos minutos de la capital del Estado de México. En ese momento me sentí devastado, sin embargo, el apoyo incondicional de las familias de mi esposa y mía, nos ayudaron a salir a flote de esta situación. Por lo anterior, quiero compartirles este nuevo sentimiento que me cubre-sin duda el más importante de todas las emociones- y que me llena de alegría: La esperanza. Gracias a esta experiencia, aunque no tenga nada de agradable, puedo decir que estoy agradecido con Dios por haber Vuelto a la Vida.
domingo, 7 de marzo de 2010
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Edgar: Difiero de tu pensamiento en relación con el mensaje de la Directora. Si te lo pidió es porque: i) Conoce cómo piensas y coincide contigo, ii) Sabe que harás como si lo hiciera ella iii) Confía en Ti. En tu lugar agradecería la confianza y aprovecharía para decir a mis compañeros lo que me hubiera gustado oir al inicio de la carrera. Saludos.
ResponderEliminarY Cómo sigue la familia? Por cieerto, cuándo habrpa nuevas entradas con información?? Macario
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